Presentación de “Demolición…” a cargo de José Blanco en Bilbao

José Blanco me manda el texto que le sirvió para presentarme en La Casa del Libro de Bilbao. Un abrazo, amigo.

Demolición del Arco Iris o Petisme clamando en el desierto

Para empezar voy a hablar muy brevemente de mí, porque me gustaría contaros cómo conocí a Petisme antes de conocerle. Hay que remontarse quince años atrás, hasta 1993.

Yo era un joven poeta, además de un lector voraz. Como poeta y lector tenía esa avidez por conocer y profundizar en registros y fórmulas de expresión que ensanchasen mi horizonte creativo.

Hete aquí que cayó en mis manos un libro de poemas titulado Amor y cartografía, de un poeta y músico de Calatayud, que era o es Angel Petisme, luego nos aclarará si sigue siendo el mismo.

Yo desde luego que no, porque la lectura de ese libro me ratificó en algo que yo venía intuyendo, y es que se podían escribir excelentes poemas sin la solemnidad y la carga elegíaca que en ese momento estaba tan de moda.

Petisme escribía sobre los mismos temas de siempre con una exhuberancia fresca, húmeda y selvática, con un lenguaje directo y vital, lúdico y crítico a partes iguales.

El caso es que fotocopié uno de los textos, el que daba precisamente título al libro y lo pinché en el corcho de mi habitación, donde permaneció por mucho, mucho tiempo…

Esa fue mi primera toma de contacto con el universo Petisme, al que, afortunadamente, le he podido seguir la pista, y hasta hoy. Por eso tengo que decir que estoy aquí en calidad de fan irreductible.

Presentar a este autor polifacético con más de treinta años de trayectoria te obliga al recurrir al tópico ese de “no necesita presentación”, lo cual es cierto, pero sólo en parte.

Antes he dicho que se le ha podido seguir la pista “afortunadamente”, porque no debemos olvidar que vivimos en una sociedad en la que se confunde la cultura con el fútbol y la televisión, y las audiencias suelen estar copadas por los exabruptos de friquis de todo pelaje.

Estamos hablando de un poeta y músico sin concesiones, que se ha permitido escribir y cantar aquello que le sale del cierzo.

Es indudable que Petisme tiene su público, aunque a mi entender aún no goza de la consideración que merece, y ni siquiera sé si eso le preocupa. Lo que yo veo es que en el juego de las sillas de la poesía nacional no termina de encontrar un hueco porque, mientras otros bailan con lo puesto, Petisme lleva una selva que bulle de vida y color, y entonces no encaja. El libro que presentamos hoy es un buen ejemplo de esto que digo.

Luego hay otra cuestión: Angel Petisme, aragonés de pro, es un poeta de raza, de una raza en vías de extinción, como él mismo dice en uno de sus poemas. Aquí nos sale al paso otro topicazo, y es que “nadie es profeta en su tierra”.

Aragón es una constante tanto de su escritura como de sus canciones (luego veremos de qué forma), una tierra dura y seca que, como Saturno, va devorando de entre sus hijos a aquellos a los que les sobran luces.

Por todo ello, creo que Demolición del Arco Iris admitiría el subtítulo de “Petisme clamando en el desierto”, un desierto que empieza en el páramo de los Monegros, que se extiende también en la hamada donde vive recluido el pueblo saharaui, y se refleja en los edificios de acero y cristal de Nueva York, pero no se detiene ahí, ya que avanza y va ganando cada vez más espacio en los corazones.

Sin embargo, el resultado de esta demolición no es la arena del desierto, sino los cristales del calidoscopio. Creo que ésta es la imagen que mejor define este libro.

Es un libro hecho de muchas voces, muchos lugares y textos de diferente procedencias. Los poemas están insertos en una estructura de guión cinematográfico, donde cada sección sugiere una secuencia. También hay textos en prosa que inicialmente fueron escritos para prólogos, catálogos e incluso el teatro.

Es un híbrido, en definitiva, lo que, en mi opinión, supone uno de sus hallazgos:

Es precisamente un texto teatral el que vertebra el libro. Con la exhuberancia de lenguaje que le caracteriza, un lenguaje en tensión que abarca desde el cultismo al la jerga, Petisme desgrana las visiones de un profeta como una elegía tierna y árida a la universalidad de Aragón, reivindicando a los aragoneses ilustres y perseguidos.

El efecto de trasladar las Sagradas Escrituras al páramo de los Monegros es un buñuelismo, o una parodia buñueliana. Se rastrea el Aragón que subyace al Aragón del polvo y el secarral, un Aragón evanescente como un espejismo.

Sin embargo, después de leerlo, no te queda conciencia de haber asistido a un espejismo, porque el dolor persiste, la vitalidad persiste, y un saber y una memoria que no se desvanecen.

No me extenderé mucho más. La de Petisme es una escritura lúcida, rabiosa y vital, que no busca mitigar las imperfecciones, sino todo lo contrario, pero que al mismo tiempo no renuncia a perseguir y preservar, como dice el verso final de su poema Amor sin reservas, el “amor escondido en algún lugar de lo Terrible”.

Antes de terminar para que escuchemos a Ángel Petisme, quiero volver sobre el poema que he mencionado al principio, Amor y cartografía, cuya estrofa final dice así:

Se me olvidó decirte,

con las prisas y la fugacidad,

que no hay más viaje, ni más camino, ni más sol,

que tú, tu juventud, tu compromiso, tu sinceridad.

Pues eso, Ángel, que no se me olvide decirte, con las prisas y la fugacidad, que no hay mejor compañía para este viaje, a lo largo de este camino, bajo este sol de cojones, que tus poemas, tus canciones, tu compromiso y tu sinceridad.

José Blanco

Bilbao, 8 de febrero de 2008″

UN PERRO ANDALUZ-LOS SUEÑOS SE REVELAN

Y aunque tres días tarde aquí va mi homenaje a San Luis Buñuel y a todos los buñuelianos, en especial para Alfredo que cumplió 32 tacos ayer. Me han mandado este enlace a una de mis canciones, una de las mejores según los votos de los petisfans en un  foro ya desaparecido. Muchas gracias a Onda Tierra Radio y Televisión. 

Presentación de “Demolición…” a cargo de Jesús Jiménez Domínguez en Zaragoza

Pensando en la gente que no acudió el viernes porque no se enteró o vive en otra ciudad, les he pedido a Jesús Jiménez Domínguez, Ignacio Escuín y José Blanco si me podían mandar los textos que les sirvieron como pauta para presentarme el viernes en Zaragoza y en Bilbao (en el caso de José) hace unos días. De la magnífica lectura e interpretación de los textos por parte de Ricardo Joven, dejémoslo como un instante de belleza único e irrepetible. Los que fueron testigos saben de qué hablo. Y Jesús me manda su texto ya. Lo enlazo con una entrevista a fondo que le hacen este mes en Teína.

DEMOLICIÓN DEL ARCO IRIS
Ángel Petisme

“La primera vez que tuve ocasión de cruzar unas palabras con Ángel Petisme fue en el 94, en la fiesta final de aquel congreso dedicado a Miguel Labordeta, donde todos los asistentes tuvimos la fortuna de presenciar un espectáculo único entre los vapores del alcohol y el velo del humo: Ángel Petisme cantaba sobre el escenario y el poeta Carlos Edmundo de Ory le acompañaba en una especie de rap lúdico-surrealista. El momento bien merecía ser inmortalizado en una foto y disparé el flash. Hace pocos meses, después de haber transcurrido una docena larga de años, se me ocurrió enviarle esa foto a Ángel y, a buen seguro, provoqué en él un relámpago de nostalgia pero también de júbilo en su memoria.

Quién me iba a decir a mí entonces que un día como hoy iba a tener el honor de presentarle un libro a Ángel Petisme, y más concretamente este Demolición del arco iris.

No es azarosa la elección de este título tras su antología Teoría del color, donde el autor repasaba su trayectoria poética desde aquel primigenio y vanguardista (G)rito hasta sus libros más combativos desde la paz, como son El cielo de Bagdad e Insomnio de Ramalah.

Todas las teorías, como todas las presunciones, merecen finalmente ser destruidas. En Demolición del arco iris, Petisme parece reinventarse a sí mismo pero siempre desde la franqueza y la autenticidad, desde el compromiso con la vida y el amor, con el arte y la poesía. Y, por supuesto, comprometido con las causas sociales más nobles sin caer en el peligro de una lírica cerradamente panfletaria.

Nada de racanismo creativo, nada de anorexia poética. Estamos de enhorabuena: En un gesto de generosidad, Ángel nos entrega un libro que es a la vez muchos libros. La madre de todos los libros, si se me permite: aquí cabe la poesía narrativa y la prosa poética, el monólogo dramático de tinte apocalíptico y el texto de encargo para catálogos de arte o prólogos de otros libros. En un tiempo en el que sólo el mestizaje puede salvarnos de lo que somos, Ángel sabe ya que sólo el mestizaje de géneros puede salvar la literatura de sí misma y de su propio anquilosamiento.

Demolición del arco iris es, pues, desde este aspecto, el libro más ambicioso de alguien que sin embargo, vitalmente, no ambiciona sino ser feliz y que los demás también lo sean a su alrededor. Que no es poco.

Y permitidme que lea su micropoética, que aparece en un blog de Internet, porque pienso que, a la vez que resume en gran medida su manera de entender el mundo y el arte, también puede servir a modo de GPS antes de introducirnos en Demolición del arco iris.

Dice: Llevo proponiendo desde hace mucho tiempo en mis libros un rearme moral de la poesía. La indiferencia o el cinismo es un lujo que los poetas ya no podemos permitirnos. Urge renegar de la impostura y la falsa moral. Napoleón apuntaba que sólo había dos poderes en el mundo: la pluma y la espada. Canto y escribo para no tomar la espada. Mojo mi pluma y mi guitarra en la sangre del siglo XXI. Creo en la poesía como una pasión útil. Los poetas no somos anestesistas ni embalsamadores del caos en el que estamos sumergidos. Somos bomberos de la memoria. He encontrado más belleza en los contenedores, en los parkings, en los hipermercados que en muchos museos. “Ser poeta un instante y hombre toda la vida” como reza un aerolito de Carlos Edmundo de Ory.

Demolición del arco iris sigue al pie de la letra esta micropoética y es quizás el libro más Petisme de todos los suyos. Petisme elevado al cubo mientras ahí fuera la Humanidad (que no el hombre) parece haber descendido a otro cubo muy distinto (el de la basura) con sus conflictos, sus gobernantes y su globalización despiadada.

Más aragonauta que argonauta, más probeta que profeta en su tierra, Petisme experimenta con varios escenarios a la vez (Nueva York y los Monegros, Lavapiés y Oriente Medio) para lanzar su voz a batallar causas perdidas. De lo local a lo universal. Del verso intimista y contenido al verso alucinógeno. Desde la denuncia del mundo hasta la declaración de amor mundano, Petisme ama en defensa propia y en cada caricia se juega la piel. Petisme pierde la fe entre dos campanadas y la recupera entre los brazos del amor, única religión posible para buscar el punto G del alma. Ángel caído y vuelto a levantar este Ángel Petisme.

En el título, Demolición del arco iris, están implícitas las ideas de Génesis y Apocalipsis, lo que equivaldría a decir que en la portada ya está retratada toda la Humanidad. Pocas veces un título fue tan certero y tan gráfico.

Demolición del arco iris es un libro babélico, plagado de voces y de referencias donde se dan la mano Bin Laden y Juan el Bautista, Paco Rabal y Gerónimo el jefe apache, Nostradamus y los sms. Donde se homenajean a las mujeres del cine (pero a la mujer en general) y donde el Antiguo Testamento, más alucinado que nunca, sucede en los Monegros, a la vuelta de la esquina.

Muy alejado de la atonía de gran parte de la poesía que se hace en este país, Ángel busca y encuentra el tono preciso que cada poema necesita: sabe cuándo ser cáustico, cuando reposado, cuando afilar la ironía o cuando sacar a pasear el sarcasmo con su mejor correa. Puede adoptar la grandilocuencia alucinada de los profetas o ser conciso cuando la intimidad lo sugiere. Pero también Ángel conoce el secreto de una buena imagen. Sabe que las metáforas brillantes se escriben con los ojos antes que con las manos. Y no es de extrañar así que el libro se divida en pretendidas tomas cinematográficas, como si el propio autor fuera cámara en mano escribiendo la crónica de un mundo enfermo.

En resumen, es Demolición del arco iris un banquete para los sentidos tras el que, sin embargo, el lector no precisa de bicarbonato, sino que desea repetir.

Una leyenda decía que al final del arco iris aguardaba una olla rebosante de oro. Yo creo que al final de este arco iris hoy enfermo brilla todavía, a pesar de los agoreros, la esperanza de un mundo mejor, que ha de ser nuestro mejor tesoro. Además, como Gauguin, Ángel cree que el arte todavía puede reservarle (a él y, por extensión, a nosotros sus lectores) no algunos sino muchos días felices. Afortunadamente.

Y perdóneseme otro símil para acabar, éste de naturaleza futbolística y en otro sentido: Cuando un delantero centro es un tuercebotas (o sea, un pésimo delantero) se dice de él que es incapaz de marcarle un gol al arco iris. En cambio, he aquí a un verdadero ariete de las palabras que acierta con su arco iris.

Gracias y felicidades, Ángel.”

Jesús Jiménez Domínguez

 

NECESITO DE TI PARA LO HUMANO

Ángel Lamata me entregó esta nota y estos versos de cariño y complicidad en la bodega de las Tenerías, donde fuimos a echar unos tragos y comer unas deliciosas anchoas, tras la presentación del viernes. Lo encuentro ahora en el bolsillo interior de la americana que llevaba puesta. Y he encontrado otro soneto en el blog que me escribió en octubre de 2004, tras el concierto de “Amor entre las cuerdas” con el Sushi Quintet en el Centro Cultural de Ibercaja. Puede que en materia de sonetos esté más acabado el que me dedicó Luis Antonio de Villena, pero para mí tiene un inmenso valor sentimental cuando un seguidor de tus libros o discos se decide a escribirte unos versos de gratitud.

PARA MI TOCAYO ÁNGEL…

“Son las 16,15 horas del 22 de febrero del 2008, es viernes y lo único que deseo (aún sabiendo que mi amor está en las urgencias del hospital clínico de Zaragoza) es que el reloj de este maldito ordenador acelere su paso y marque las 19,00 para salir corriendo. ¿Dónde? Hoy no es un viernes normal…hoy hace 108 años que nació un genio. Don Luis Buñuel. Y si hoy volviese a nacer (si es que ha muerto) estaría deseando y deseoso de estar en la escena que esta tarde tiene lugar en el centro de la historia. La demolición del arco iris.
Menuda escena, menuda suerte demoler el arco iris en estos días de sequía infinita. En fin, que para pasar el rato hasta las 19 horas, voy a intentar escribir un soneto que empape (si es que puede) todo lo que ha llovido desde agosto hasta febrero, que es el tiempo que llevo sin ti Ángel:

Desapareciste en la luz de Agosto,
Al alba, y con la gran luna lunera.
Llegó el gris otoño, manco y sin mosto,
y pasé el blanco infierno a mi manera.

Apareciste en el viento sin costo,
eclipsando la luna mitinera,
demoliendo el arco iris angosto,
presentando casi la primavera.

Qué ganas de volver a saludarte,
de estrechar tu mano, de ser tu hermano,
de aplaudir por tus dos…presentaciones.

Querubín de la guarda y del arte,
necesito de ti para lo humano
y sueño cuando cantas tus canciones.

(Tu tocayo del Moncayo, se te quiere. 18,05 h. 22-02-2008)

LETRAS DE UN ÁNGEL***

Para mi tocayo.

Pisando el gris alambre de la vida
montaré en el caballo verde poeta,
oleré el cierzo que alza mi cometa,
buscaré la receta contra el sida.

Avanzando por la arena del mar
escribiré a la nevera del amor,
necesitaré el susurro del clamor,
cuidaré el colesterol del calamar.

Brindando con Buñuel, en la retina,
el cielo no llorará en su salvaje
habitación de la torre de Babel.

Soñando con el lápiz en la lámina,
tu Ángel de alquiler, en cuatro días de viaje
te servirá tu copa de White Label.

(Otro Ángel, 9-10-2004.)

* * * Las “LETRAS DE UN ÁNGEL” para otro Ángel llevaban mucho tiempo en mi cabeza, y anoche, entre el amor de las cuerdas, sentí que esas letras tenían que ser escritas y algún día regaladas a su autor. Son maneras de sentir y padecer la vida con sus consecuencias ( pienso yo) de un Ángel a través de otro Ángel.”

PRESENTACIÓN DE “DEMOLICIÓN” EN ZARAGOZA

ZARAGOZA. VIERNES 22 Febrero. Centro de historia. (Plaza San Agustin, 2).  19, 30 h. Intervendrán: Ignacio Escuín Borao, Jesús Jiménez Domínguez, el actor Ricardo Joven y el autor.

Una ocasión excelente para encontrarnos y darnos un abrazo de los que crujen; y también para conocer y saludar a los nuevos amigos. Dos poetas jóvenes Ignacio Escuín y Jesús Jiménez Domínguez con un futuro más que prometedor a los que les encanta el libro, un pedazo de actor, Ricardo Joven,  que encarnó al Profeta de Gargallo en la obra teatral a la que pertenecen algunos textos del libro y este servidor, el dueño de Calamity Berta que vuelve a andar de veterinarios porque además de comerse una foto de Violeta de 15 x 8 que va expulsando (yo no, Berta),  se ha metido al body una bola de papel albal… En fin que os esperamos.  

Marta de Entrenómadas me ha hecho dos veces seguidas replantearme la portada del libro.

PD Para los fans y padrinos de Berta y los amantes de los animales en general: Berta ya expulsó los restos de la carita preciosa de Violeta, todo el papel Albal y sólo padece una Traqueatitis (que se han ido pasando los perros del parque igual que los niños en las guarderías que lo cogen todo). Unas inyecciones, antibióticos y antiinflamatorios durante 10 días le quitarán las toses, estornudos y carraspeos continuos que efectúa al estilo Pujol.

“DEMOLICIÓN” EN BARCELONA y otras noticias

Supongo que algun@ se llevará una alegría: Demolición del Arco Iris, al final se presentará en la librería de la Fnac Triangle de Plaza Catalunya el viernes 29 de febrero a las 19 h. Y como presentadores estarán dos buenos amigos: David Castillo y Jordi Turtós

Otra noticia ya pública es mi fichaje por la productora y agencia de management: Music Bus.  Otra vez la presión, el circo, la responsabilidad de verte en el cajón de salida mientras los demás te observan y apuestan. Sólo que tú no eres el jockey sino el caballo que nunca puede fallar y sacrificarán si no da los resultados apetecidos. Allá vamos de nuevo, salvo mi nombre que no cambia prepárense para todo lo demás. ¡De perdidos al Ebro! 

Y otra, es mi reaparición en los escenarios el 17 de abril, un año después de mi lesión en la muñeca en mitad de un concierto en Fraga el 18 de abril de 2007 que me ha tenido en el dique seco, de quirófano y clínicas de rehabilitación hasta ahora (todavía sigo). Será en Caspe (Zaragoza) en el Teatro Goya a las 21 h. Espero estar en forma para ese día aunque el 100% de movilidad y fuerza en la mano ya jamás lo recuperaré y en adelante no podré tocar la guitarra durante todo el concierto. La vida…

LA RUTA DEL ARCO IRIS

Del periplo por tierras vascas este pasado finde todo fue maravilloso y mágico. Tanto que un perro viejo como yo sabía que no todo podría salir perfecto y albergaba un cierto miedo a conocer el desenlace de la película…Primero lo bueno que es mucho: estos días azules y este sol de la infancia (los versos que le encontraron escritos en un papel poco antes de morir a Machado en Collioure) nos han acompañado para gozar de la luz del Cantábrico y la amistad de tantos y tan buenos amigos: Mikel, Elena, Leire (que me regalaron un power ball para trabajar la muñeca), Ainhoa, Aitzol, David Murders, Beñat (que me contó que un ángel de cabellos rojos que no pisaba el suelo entró un día en la librería Elkar donde trabaja pidiendo mi libro en Hiperión “Constelaciones al abrir la nevera”), Ruper Ordorika (que vino desde Oñati -su pueblo- a 65 kms de distancia y me regaló su último disco Memoraien mapan), Pilar que vino desde Zaragoza, Hugo e Iraide, Maite y Beno (que nació el mismo día, el mismo mes y el mismo año que yo), la hospitalidad de Luisma y Miren que está embarazada de cinco meses y tendrán un Koldovica, la sinceridad de Julen- su otro hijo de 10 años- que me dijo que no entendía nada de lo que había leído, la simpatía de Gurutze y Carmen (veterinaria a la que le pregunté por el embarazo sicológico de mi perra Berta que se me echa encima para darme de mamar -en fin lo que no me pase con Berta…-), los gintonics exquisitos de Amaya en Kabigorri, la amabilidad de Xabier, los cigarritos verdes de Leire…

Y lo malo ya se puede contar: llegamos Antonio Ibañez y yo a Pamplona sin comer para ver a los blanquillos y el Real Zaragoza jugó de puta pena y perdió contra Osasuna. Después por supuesto perdí el AVE por cinco minutos en Calatayud y un calvario de tres horas y media en un bus patera me devolvió a Madrid desde Zaragoza a las cuatro de la madrugada.

José Blanco, que me hizo una presentación estupenda en Bilbao, me envía algunas fotos de la Casa del Libro de la ciudad del Nervión y del Kabigorri de Irún. 

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Con José Blanco y Ruper Ordorika en Bilbao

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Palabra en estado puro en Irún, quizás leyendo este poema 

Un artículo de Alicia Rosell

Un artículo de Aitzol Sansebastián en El Mundo del País Vasco