LA ESTACIÓN DE LAS LLUVIAS

Quizás no se trata de viajar mucho sino de hacerlo sin prejuicios, con las ventanillas abiertas y el salpicadero de tu corazón dispuesto a  todo, con bandera de buen pirata y hambre de amar y de conocimiento. Viajar para dejar atrás no la pesadilla del que huye de sí mismo ni la ardiente y devastadora soledad de las metrópolis sino los sueños a cámara lenta, pobres, mezquinos e hipotecados, que el primer mundo ha grabado a fuego en nuestros genes. Sólo los nómadas toman distancia de sí mismos. Viajar para aprender a respirar y dilatar mejor los alvéolos del sueño.  Temprano para hacer moralejas pero si de algo estoy seguro es que, a tres días de mi vuelta de África, son más preocupantes la carencia espiritual y de valores, la miseria mental, la barbarie y la malaria (mal aire) que el mundo occidental está rozando que todas las necesidades y penurias por las que pasa África.

En esta instántanea uno de de los encuentros más hermosos y perdurables: con los niños de etnia diola en la aldea de Niambalang, en el sur de Senegal.

Ibrahim Oussen, nuestro chófer de la Ford Transit, y Same Sow, nuestro guía de la etnia peul. Al fondo la Transgambiana, una carretera en muy malas condiciones que parte desde Kaolack hasta Ziguinchor y atraviesa Gambia. En este país se convierte en una pista lamentable, socavones y baches sobre la tierra roja eternizan la marcha y te suben los ovarios a la glotis. Abstenerse los que usan Hemoal.

El Lago Retba o Rosa, donde terminaba hasta ahora el Paris-Dakar, es una de las salinas más importantes del país. Diez veces más salado que el océano toma su nombre por el color del que se tiñen sus aguas en ocasiones cuando el sol cae a plomo y una bacteria acuática, para resistir la enorme concentración de sal del lago, fabrica un pigmento rojo. Extraen la sal sumergidos completamente en el agua a base de picar el fondo del lago y cargarlo en cestas hasta la barca para posteriormente secarla.

Alquilamos un camión todo terreno y recorrimos todo el perimetro de dunas y palmerales del Lago Rosa hasta llegar al vecino Atlántico. Same nos insistió en que nada de baños porque la resaca es tan salvaje que hay un montón de ahogados cada año. Los negros tienen muchas virtudes pero entre ellas no se encuentra la natación. Metimos los pinreles en el agua y a Marta le picó una medusa.

El campamento Chez Salim dispone de unas cabañas a manera de habitaciones con ventilador. Allí nos dimos un chapuzón en la piscina y nos cambiamos la ropa empapada por la humedad extrema. Mientras comíamos asistimos a cubierto al sobrecogedor espectáculo de una tormenta africana en plena estación de las lluvias. En minutos el cielo se puso negro y descargó agua de mil diluvios. Me enrollé con Ibrahim, un músico que tocaba el Xhalam -un viejo y pequeño banjo africano-, e improvisó y me dedicó una canción en wolof con palabras en castellano como Ángel, Hombre, Qué tal, Muy bien, España, Senegal.

Playas vacías y de aguas cristalinas en la Grand Côte, igualito que Salou o Benidorn en estas fechas.

Camino de Kaolack, encuentro con uno de los dos símbolos de Senegal: el baobab. El otro es el león. El paisaje saheliano con sus bosques de baobabs milenarios se extiende a lo largo de la carretera y se torna cada vez más verde conforme nos acercamos a la frontera gambiana. No tiene más de 25 metros de altura pero su tronco puede alcanzar los 40 metros de circunferencia. Se habla de ejemplares de baobabs que han superado los cuatro mil años de edad. Algunos se ahuecan en la madurez y pueden contener miles de litros de agua.  Su fruto es el pan de mono y de él se extrae un zumo que es como nuestro Fortasec, un eficaz antidiarreico. En el Relais de Kaolack, a orillas del gran río Saloum, a la hora del desayuno probé ese zumo y una voz interior me dijo: No la cagues, tiene agua no embotellada. Lo que me sigue produciendo trastornos estomacales y picores en la piel es el Malarone, las pastillas contra la malaria que continúo tomando tras la vuelta.

En los núcleos rurales la gente habita en chozas de barro y tejados de hoja de palma. En las ciudades hay continuos apagones de luz, en las aldeas tienen otros problemas. La gente no almacena su miedo en las neveras porque no las hay. Van al mercado cada día y compran lo que van a consumir. No hay prisa, cuando se saludan se preguntam por los hijos, por las cabras, por los abuelos. Wao wao wao. Sí, sí, sí.

 

El Río Gambia no dispone de ningún puente a lo largo de su curso. Un transbordador lo cruza con un  horario impredecible. Es una de las mayores fuentes de ingresos de Gambia, uno de los países más pobres del mundo.  Largas colas de coches y camiones y mucha paciencia bajo un sol de justicia.

En el transbordador. He grabado 5 cintas de vídeo a velocidad lenta, es decir 10 horas. Son mis notas de viaje ya que me traje tres bolis pero se los regalé a los niños y además en la fragoneta era imposible enebrar la o con un canuto dado el estado de la carretera. Lo poco que escribí ahora no lo entiendo.

Una libreta y un “stilo” o bic. Para este niño gambiano los reyes magos eran toubabs (así nos llaman a los blancos) y llegaron en julio. 

Mangos y cacahuetes. “Cadeaux, cadeaux”- te acosan y piden los niños al bajar de la furgoneta. Por dios o por bakunin, he comido mango y gambas fritas en aceite de cacahuete para dos vidas con sus eternidades. Nuestra vida está llena de glamour -pensaba cuando los mosquitos cabrones atacaban (todos los blancos olemos igual porque utilizamos el mismo repelente de insectos, el Relec), el generador de luz no funcionaba, de la ducha no salía agua y apagaba la vela antes de dormir. Puro romanticismo colonialista.

La Casamance, la región del sur una vez cruzada Gambia, es verdaderamente de las más hermosas y verdes de Senegal, por sus manglares, sus bolongs (meandros), pantanos, islotes, estuarios y canales que forma el río Casamance . En ella habita el pueblo Diola, que se resistió a lo largo de los siglos a ser islamizado y, perseguido, terminó por afincarse en estas tierras y abrazar el cristianismo.  Durante los últimos 25 años surgió en la Casamance un deseo independentista que dio lugar a un conflicto armado. Encontramos muchos controles militares y cada dos por tres se producen ataques a grupos de turistas por parte de simples bandidos o rebeldes devenidos a ladrones. Pasamos por el mismo lugar en el que la semana anterior ha habido un asalto a turistas españoles y los bandidos han asesinado a un senegalés porque llevaba una gorra de camuflaje similar a las que usa el ejército. Después en la isla de Carabane acabaremos tomando una cerveza en el Calipso, un bar cuyo dueño era el guía de ese grupo de turistas. Por probabilidades había pocas de que una semana después nos asaltasen pero el peligro existía porque a principios de año en estas mismas carreteras asesinaron a un enviado especial del presidente Wade y el año pasado hubo continuos ataques y muertos. De todas estas cosas en las agencias de viajes no saben nada. El dinero no usa sonotone. 

Compramos jabón y velas para los mayores y galletas para los niños. En la aldea vendían algunos souvenirs: muñecas y unos escanciadores de madera con un pequeño coco para beber el vino de palma. Cada objeto tenía el nombre del niño que lo había realizado. Y el dinero de la venta iba para su familia. 

Quizás, viendo esta foto a posteriori, en vez de regalarle el boli que me pidió en un aparte, porque no me quedaban más y no quería crear un agravio con las decenas de niños que pululaban, debí haberle dado mi camisa.

La realidad imita al Photoshop.

Al atardecer en la aldea de pescadores de Cap Skirring regresan las piraguas y los cayucos de faenar. Uno de los pescadores me mostró una especie de buey de mar gigante de color azul. También había muchas crías de tiburón, les arracancaban las aletas y las ponían a secar para venderlas luego al mercado asiático. Montañas de 10 metros de enormes caracolas se levantaban junto a las mujeres que salaban el pescado con sus bebés atados a la espalda. A la carne de esas caracolas la llaman el camembert senegales. Huele fuerte y pútrido el sol poniente en África. 

Fama Diagne Sene (1969), poeta senegalesa
Espejos

Bajo las estrellas, las lágrimas de las cosas
Si ellas tienen alma, ellas tienen lágrimas
Existir para ellas, eso es honrar la vida que muere.
Alrededor del mundo cae el velo de la mentira
Verdad cruda, imágenes rosas
Máscaras y cascos sobre el mar azul
Miradas fluidas, verdores de astros
Murmullos de hombres sobre reflejos del día
Soplos de mujeres sobre estrellas nocturnas
Del espejo de las edades…
Cara y perfil, cabecera de vida
Retratos arrugados de Pasillos de infancia,
Risas y llantos de Alegrías efímeras
De una vida que pasa y desaparece
De una imagen vista por todas y en ninguna parte
Bajo la puerta de los días que mueren.

  

Habib Demba Fall (1972), poeta senegalés

El éxodo de los desesperados

El tiempo trae la estación del éxodo de los desesperados
la estación del éxodo hacia su esperanza
la estación de los emigrantes

Los supervivientes de los mares han visto la muerte de cerca
han visto prisioneros de todas las miserias
escombros de almas torturadas
de todas las memorias de todas las esclavitudes

Han visto
rehenes de esperanzas de todos los anhelos
rupturas de todas las ilusiones
de todas las memorias de todas las miserias

Ellos han visto

La nada han visto
en las auroras hechizadas por grandes callejones sin salida
la boca del vacío sobre el hambre

 

La mezquita de la Divinité sobre la playa de Quakam no es un edificio histórico pero llama la atención a los pies de un elevado acantilado por sus prominentes minaretes; pertenece a la secta layen y su propietario así como su jefe espiritual es un acaudalado senegalés. En Senegal un 80% de la población es musulmana, un 15 cristiana y un 5 animista. Casi al lado están las Mamelles (mamas en francés), dos promontorios volcánicos. En uno de ellos se encuentra el faro de Dakar de la época colonial francesa.

Dakar desde la isla de Gorée. Esta isla es considerada patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1978. Los nativos la llaman Beer (vergüenza) ya que desde aquí se produjo el brutal comercio de esclavos que fueron embarcados contra su voluntad y envíados rumbo a América a trabajar en las gigantescas plantaciones. En las tétricas habitaciones inferiores de la casa de los esclavos los nativos apresados eran seleccionados como ganado en la sala de pesaje y si no llegaban a los sesenta kilos eran engordados a base de judías. Celdas para hombres, mujeres, niñas y hasta una minúscula de castigo para los rebeldes. En el piso de arriba de la Maison habitaban los dueños europeos negreros.

Pero a pesar de este historial de los horrores la isla es hermosa (y un remanso de paz a determinados horas, cuando no llega el ferry con cientos de turistas) por sus callejas jalonadas por casonas coloniales con sus enrejados y buganvillas. En lo alto del Castillo se rodaron algunas escenas de Los cañones de Navarone y allí están como testimonio unos colosales cañones que no son los auténticos. En el primer ferry de la mañana todas las mujeres jóvenes que van a Gorée se llaman Naomi Campbell, Brigitte Bardott, Gilda. Te saludan y te emplazan con arrumacos para que luego visites su tienda de souvenirs. No comprar, sólo mirar.  Al llegar el ferry al embarcadero de Gorée los niños desde el agua piden a los turistas que les tiren monedas que recuperan buceando.

Justo enfrente de la puerta de entrada a la Casa de los Esclavos hay una segunda puerta que se abre al mar. Se llama la Puerta sin Retorno y desde allí eran embarcados los esclavos hacia América. 

Nafissatou Dia Diouf (1973), poeta senegalesa

La casa de los esclavos

Y en la penumbra crepuscular de este santuario olvidado
Gimen cuerpos y corazones vacíos
En cárceles sombrías y fétidas,
Última morada de almas condenadas.

Soy biznieta de una esclava,
Goreana de pura cepa,
De sangre muy impura,
Impura por estar manchada de lo inmaculado…

Soy un nudo de la Historia sin lazo.
Soy goreana.

En la Pointe des Almadies, en la península de Cabo Verde, el lugar más occidental de la costa africana, el sábado tarde Mimí nos cautivó con sus grandes  ojos, sus trenzas de las que colgaban corazones de plástico y su preciosa sonrisa. Estaba para comérsela. Era la sobrina de una señora que freía pescado al borde la playa. Se sentó en nuestra mesa mientras pedimos unas Flags y Gazelles frías (las dos marcas de cerveza de Senegal) y quería que le comprásemos un pajarito que otro niño un poco más mayor transportaba y vendía en una jaula. Esos pájaros se utilizan para sacrificarlos en los rituales animistas . A tres metros de mí un gran pelícano atado observaba el mar resignado. Yo me puse a bailar con Mimí y dos músicos ambulantes (uno tocaba una kora y el otro cantaba o gritaba como un poseso y se me bebió la cerveza de un trago) y todo el mundo a nuestro alrededor reía alborozado. Imágenes para un videoclip. 

África negra, enigmática como la sonrisa de Mimí, pobre de solemnidad, sucia pero hermosa, embriagadora de color y fragancias, con estrellas que caían de los cielos limpios y constelados del sur, con la lluvia torrencial golpeando en la cara y colándose caliente y salada por las comisuras de los labios apretados con fuerza. Mi alma empapada en la piragua de Elenkine a la isla de Carabane rebosó y cubrió por una hora el corazón atormentado entre tinieblas que me traje del Norte. 

África expoliada, ultrajada, enferma de paludismo, sida y poliomielíticos en sus sillas de ruedas devoradas por el óxido, desposeída de sus riquezas por Francia, Holanda, Portugal, Bélgica, Gran Bretaña, Estados Unidos… y ahora por sus líderes políticos revolucionarios aferrados al poder y convertidos en caudillos absolutistas…Desposeída de veinte millones de sus mejores hombres y mujeres durante doscientos años por los negreros.  África sin subsidios de desempleo, seguridad social ni ayudas a los damnificados que se protege dentro de un extenso núcleo familiar.

(fotos: Miki Prieto)

África entera tocando el tam-tam, como el título del primer libro de relatos de Leopoldo Alas, el amigo de mi edad que me encontré muerto a mi vuelta, me explotó en los ojos como una bomba de negros racimos durante diez días inolvidables. África desnuda y emputecida por 100 euros la media hora en los show-gilrs de la Gran Vía de Madrid, África subida en los cayucos a 1200 euros el pasaje para llegar a un paraíso inexistente de ida y vuelta…Y pese a todo África bulliciosa de vida, orgullosa y resignada a la vez, respirando entre las grietas de la tierra y el cielo, reclamándole, gritándole esperanzada al universo no ayudas gubernamentales de países ajenos, ni misericordia, ni cantos mesiánicos, ni salvapatrias, ni condonación de sus deudas sino respeto a sus personas y sus dioses. En sus encrucijadas  necesita que la dejen en paz  y encontrar su camino. África fue el origen del primer hombre y será -como dicen algunos pensadores lúcidos- la tabla de salvación del planeta cuando las cosas vayan más que jodidas. 

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32 thoughts on “LA ESTACIÓN DE LAS LLUVIAS

  1. Caramba qué buena prosa te has traído de África, qué estupendas fotos y qué viaje más envidiable y aleccionador has hecho. Caerá otro “El Cielo de Bagdad” o “Insomnio de Ramalah” en el futuro? Ojalá que sí. Una crónica maravillosa, en serio. Felicidades y buen verano artista.

  2. Precioso viaje! gracias por compartirlo con nosotros, los poemas me gustan mucho!
    que mal nos trata la vida cuando se nos va un amigo para siempre… creo comprender lo que sientes!
    un abrazo!

  3. Estoy con Lada, gracias por compartir con nocotros este viaje tan envidiable. Me gustan mucho los últimos párrafos donde hablas de África y de las soluciones interesadas que cada quien quiere darle. Ah, el sábado cerraron el telediario de la 9,30 en TVE con tu canción “Los olvidados.” Un beso

  4. Hace días que no escribo ningún comentario pero éste me ha llegado al alma, Ángel. Qué bonito lo que cuentas de tu viaje y cómo me transporta y emociona. Muchos besos

  5. Bravo Petis, un relato muy bueno de tu viaje africano. Acojonantes los primeros párrafos y la parte del final es muy emotiva. Por cierto muy buenas fotos las de Miki. Un abrazo refrigerado.

  6. Gracias Alicia (no, los poemas los encontré ya traducidos buscando por internet), Jor ge (no sé, es prematuro para saber si habrá libro o no, algún poema ya he emborronado y he tomado 15 páginas de notas viendo las cintas de vídeo antes de que se me olviden cosas, veremos…), gracias Chema y Lada (a ver si para el otoño nos vemos en Bcn), Lola (me lo dijeron después lo del Telediario y lo he visto en la web de rtve.es ), Inma (habrá más viajes), Anna , Fernando (gracias por colgar el poema Uranio en las manos en tu blog), Roberto (felicitaré a la autora de las fotos de tu parte) y Pepe (tú sí que sabes levantar la autoestima). Nos vamos a Sara goza a cantar el 13- 14 en la Expo (el 13 estaremos en directo en Aragón Radio cantando también a partir de las 9 de la noche), el 15 firmaré en la Feria del Libro, cantaré y el 16 haremos una ruta literaria y lectura con los escritores José Luis Sampedro, Eduardo Mendoza y Olga Lucas. Ah y el 20 en Teruel, marco imcomparable el Claustro de San Pedro, y el 21 en Madrid dentro de los Veranos de la Villa en el Rincón del Arte Nuevo (C/Segovia,17) a las 22 h estaremos Alberto Pérez, El Mecánico del Swing y servidor. Ahí os espero. Besos y abrazos a todas-os.

  7. Precioso el texto, sobre todo el final, y precioso el éxodo de los desesperados…

    Por lo demás, también me acordé de ti con Los Olvidados y con lo de Leopoldo. De hecho, me acordé porque os conocí a los dos a la vez. Concretamente por las colaboraciones que hacíais en un programa de radio que se llamaba “Dejate Besar”, con esa sección Bailando en campos minados. Eran los tiempos de Constelaciones y Leopoldo tenía un programa en el que hablaba de poesía.

    Un saludo.

  8. Prosa preciosa para estos olvidados, de los útimos libros que he leido son el de Olga Lucas sobre las conversaciones del doctor Fuster con Jose Luis Sampedro y “el Asombroso viaje de Pomponio Flato” de Eduardo Mendoza.Un abrazo y que disfrutes de esa ruta literaria.Coincidí con Labordeta en Sallent, me comentó que “Demolición” le había gustado mucho…..

  9. Un gran abrazo al mejor artista aragonés de todos los tiempos, por su voz, por su coherencia y por no casarse ni con la virgen del Pilar, por su estilo inconfundible, por su fuerza, por su manera de componer, por su poesía y su compromiso con Aragón y con todas las causas justas. Brindo por ti Petisme. No iré a la Expo a verte porque estoy en contra de ella pero entiendo que los artistas no viven del aire y el trabajo es el trabajo.
    Manuel

  10. Gracias Hatt (sí, se me había olvidado que Polo y yo estuvimos haciendo radio juntos con Jorge Albi en Onda Cero-Onda 10), Nico (les daré tu recado a Sampedro, Lucas y Mendoza; de Sampedro lo último que leí fue “Los mongoles en Bagdad” y de Mendoza, me quedé en “El laberinto de las aceitunas” , “La cripta embrujada”, La ciudad de los prodigios”, etc), Aragonés universal (te has pasao cuatro pueblos con los piropos pero me los copio para las horas bajas, yo sólo soy uno más y no es falsa humildad). Lo que me gusta es que entiendas que no por cantar en la Expo significa que uno sea el apostol de la sostenibilidad ni esté de acuerdo con lo que supone ese evento. Es como si un cerrajero te pregunta a qué partido votas o qué piensas del matrimonio entre homosexuales antes de cambiarte el bombín. Yo tengo también una hipoteca y gente a la que dar de comer. Un abrazo

  11. Magnífico relato Ángel!!! Me ha recordado tanto a cuando leí “El Cielo de Bagdad” un verano en la hierba de la piscina… me gusta mucho como escribes y las reflexiones que haces de todo lo que ves y vives. Yo también te animo a escribir más sobre tus viajes. Y gracias por cuidarnos tan bien des del blog!!


  12. “Cerrará la jornada el experimentado músico y poeta aragonés, Ángel Petisme, reconocido como uno de los mejores letristas de la música española y uno de los renovadores más notables de la canción de autor.”

  13. Mi querido Ángel, no sabes lo que me he emocionado con tu reportaje fotográfico y lo que has escrito sobre África… Yo nací allí, en Guinea, y desde los 10 años no he podido volver a ese maravilloso continente. Sé que ahora lo vería de otra manera, menos romántica y más realista, como tú la has visto y la describes. ¡Qué envidia he sentido! Si me dejas, me gustaría robarte alguna foto y parte de lo que escribes y bajármelo a mi blog, no para apropiármelo sino para que quienes me visitan conozcan de tu viaje. Supongo que no te importará.
    Por cierto, promoví en un post tu nuevo disco y espero oírte en directo el miércoles aquí en Madrid. ¡Estoy deseándolo! Y tomar unas cañicas.
    Un besazo.

  14. Genial la entrevista en Radio 3 del miércoles en “La ciudad invisible”. Quién tuviera tu claridad de ideas y tu facilidad para expresarlas. Un abrazo Petisme

  15. Ángel!!!!!

    No he terminado de leerlo, ahora voy a ello, pero quería decirte que llegué ayer, y que ahora mismo me siento más cerca de ti que de mucha de la gente que me rodea aquí en Valencia…

    En Togo a los reyes magos nos llamaban “yovó” (blanco).

    Tengo más ganas todavía de darte un abrazo. Uno grande. No sé cólo lo harás tú para sobrevivir después de esto, yo no llevo ni un día y me está costando lo suyo…

    Un beso enorme con mis tripas en tus tripas.

  16. PD: pensaba que al final no te ibas y me ha alegrado ver que sí que te fuiste…

    Voy a seguir leyendo, que la emoción me ha hecho dejarlo a medias para dejarte un comentario.

    Muaksssss!!

  17. Ángel, me han robado mi cámara de fotos y quería poner una entrada con foto, me permites que te coja una tuya? ponggo las referencias etc.

    supongo que no te importa, pero en caso contrario, házmelo saber, vale? besitos mi guapo cantante!!

    pd: estuve en una casa de esclavos, increíble el agujero, increíbles los murciérlagos con los que convivían… impactada con todo. Cuánto me tienes que enseñar…
    más besos,

    lu.

  18. Gracias a todas-os. Me alegra que os haya gustado el improvisado relato del viaje, quería compartirlo con los amigos que visitan el blog.
    Un abrazo

  19. he devorado tus relato sobre viaje, nosotros estuvimos ahí del 2 al 13 de agosto. Fuimos 5 en lo que llamamos “el viaje de nuestra vida”, ya que es el primer -y posiblemente el último- viaje “singular” que hemos hecho la familia unida (53-49-23-18 y 16 años).
    Ha sido una experiencia única y me identifico totalmente con el precioso párrafo introductorio de tu relato.
    Personalmente he vuelto enamorada de sus gentes, de su generosidad, de la dignidad y belleza de sus mujeres, de su arraigo a la tierra, a las tradiciones, bueno, todo.
    mi percepción es que se trata de una isla en el Africa subsahariana, ya que a pesar de la pobreza tienen una democracia muy consolidada, y han tenido la suerte de contar con 2 presidentes de excepción: el humanista Léopold Sedar Senghor y el actual liberal Wade, que se han preocupado en extender la educación infantil a las aldeas (no olvido las “cases des touts petits” a lo largo de las carreteras), una política de “no viviendas vacías” por la que el gobierno facilita un techo a los que no lo tienen. Tampoco olvido la maternidad de Carabane, sencilla pero impecable, con su canoa-ambulancia, en fin, espero que Senegal pueda ser el modelo africano a seguir, con el apoyo de todos.
    Me sorprendió el cariño muy especial que nos tienen a los españoles, y ver al pasar por algunos poblados carteles anunciando proyectos de colaboración española de agrupaciones civiles totalmente privadas (vecinos de… no recuerdo si fuenlabrada, móstoles o algo así).
    Bueno, no me enrrollo más. Yo me resisto a cortar el cordón umbilical creado y quiero aprovechar la amistad sincera que hemos entablado con nuestro guía (Oussinou Gueye, filólogo hispánico licenciado en Dakar) para organizar desde aquí un pequeño equipo de colaboración en educación/microcréditos, etc… Si te animas, ya sabes.
    Por cierto, estuve hace poco en Zaragoza con un grupo de clientes (expo-ciudad-parlamento-bodega…) salimos encantados y tengo que decir que los aragoneses son casi tan acogedores como los senegaleses, aunque alcanza su famosa teranga es mucho…
    Un saludo,
    Nieves

  20. Gracias Nieves por este comentario sobre tu viaje. Veo que casi coincidimos en el mismo grupo, nosotros fuimos 9. Creo que a vuestro guía le conocimos e incluso llegué a hablar con él porque recuerdo que me dijo que había hecho filología en Dakar.
    Si organizas algo, cuenta conmigo, aunque carezco de tiempo de momento.
    Me alegra que sacases tan buena impresión de tu viaje a Zaragoza.
    Un saludo cordial

  21. Acabo de pasar el enlace a dos amigos míos senegaleses que suelen ira a un locutorio para conectarse a internet y viajar un rato por el mundo sin que nadie les incordie con papeles, permiso y puñetas.
    Las fotos son preciosas.

    Un beso,

    Marta

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