POEMAILS 10

ORIENTE Y OCCIDENTE

Atardecía en las dunas del Sáhara, hacíamos Tai Chi,
respirábamos hondo,
Lao Tsé, Confucio, Chuang Tsé,
dejábamos salir el aire
muy despacito por la boca,
“el que sabe no habla, el que habla no sabe”,
mientras el sol se despedía
somnoliento.
Pensé en las banderas del Cielo
que hay en tus ojos,
los diez mil seres de tus labios carnosos
esperando mi amor.
Oriente y Occidente.

Siempre que la belleza me roba la cartera
extirpo con dulzura tus ojos de mi cerebro
y les doy de beber horizontes de oro.
La suavidad es el principio rector de la riqueza,
dice el Tai Chi.

FAHRBAHN ZU BERLÍN

Tengo deseo,
siento deseo del deseo.
Disfrutar de la luz y los soles del Mundo
del esplendor de la tristeza
y el testimonio de la antigüedad.
Siento deseos de desaparecer,
de fugarme contigo
a los mapas sin tiempo.
Sed del espíritu,
cervezas al mediodía
en Friedrichshain,
dejar de ser mi sombra,
repoblar de fantasmas
nuestra imaginación
palpando la alegría
de verte respirar

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