CARTA A LOS REYES MAGOS (II)

Me lo merezco por punki y papanatas.
He salido a la calle. Desde hace unos meses vivo al lado del segundo río de Madrid, la M-30, en esa muga, esa frontera de besos e hipodérmicas, donde acaba el distrito de Retiro y comienza la grandeza del mestizo Vallecas. De pronto sin comerlo ni beberlo en la Avenida de la Albufera me han rodeado y me he quedado encerrado en mitad de la Cabalgata de Reyes. Payos y gitanos, perros que me ladraban, negritos del top-manta, ecuatorianos bolingas, abuelas en bata y zapatillas, niños disfrazados de pokemon, Miliki por la megafonía, tormentas de confetti…
Los dioses, la providencia o el azar se han vengado de mis vómitos de ayer y entre la marabunta y las sonrisas contagiosas he comprendido que hasta un bichito raro como yo necesita bajar la guardia un rato y aparcar la lucidez en doble fila.
Aún estoy a tiempo. Aún quedan unas horas para pediros cuatro o cinco deseos:

Querido Melchor, quiero una mujer virtual,
a la que se le borre el disco duro cada noche
y al ampliar su alma con el zoom sólo encuentre códigos html,
la que tengo es tan real y tan perfecta,
y cuaja tan bien el huevo con la patata,
que no merezco envejecer con ella.

Querido Gaspar, quiero una compañía de discos,
y un manager que al mirarme a la cara
no vea chorizos en cadena, el chalet de sus sueños,
medallas y hojarasca que colgarse,
que escuche un minuto, una ráfaga, una EMOCIÓN sin la calculadora…

Querido Baltasar, tú que eres negro como el cine donde habité,
quiero que los ladrones de bicicletas
vengan mañana a despertarme,
que Woody Allen toque otra vez para mí
Manhattan al clarinete,
que Paco Rabal me llame por teléfono
y suelte aquello de “Milana bonita” ,
que la Reina de Africa me traiga al amanecer
nieve y silencio del Kilimanjaro…
Si todo esto que os pido no es posible, porque andáis estresados
y ya han cerrado los sex-shops y el Toys n´ Us, me conformo con:

-La barbie desteñida superstar del año pasado
-El gusano troyano que hace caca y grita: ¡Bill Gates, Bill Gates!
-El karaoke de Paulina Rubio
-El mechero de Sabina
-El puzzle de Bin Laden y el Mulá Omar
-El bronceador de Eduardo Zaplana
-El libro “Con la mochila a cuestas”, el disco “Con la voz a cuestas”,
los vídeos de “Un país en la mochila”,
el disco “Treinta canciones en la mochila”, el libro “Banderas Rotas”
y todo el kit mochilero del abuelo Labordeta…

Un beso del niño que no duerme.

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